Este año he viajado mucho. He estado en Asia, he recorrido Europa, y me he dado un paseo por Sudamérica. A veces me da la impresión de estar siempre huyendo de la ciudad en la que vivo.
Tenía pensado irme a California, pero en cuanto Carmen me comentó que se iba a Perú con Lucía, no me lo pensé y cambié de opinión. El vuelo me salió bastante caro, pero es lo que tiene viajar en Agosto, me gasté el doble que en el vuelo a Bangkok. Pero mereció la pena.
Me fui tres semanas, cuando conoces a gente que lleva 3 o 4 meses viajando y aún les quedan otros tantos, piensas que afortunados son, pero la verdad es que 3 o 4 semanas una vez al año compagniado con el trabajo y algúna escapada larga, es mejor opción.
Vuelo Lufthansa a Houston, carrera por el aeropuerto, llegada a la puerta de embarque a un minuto del cierre... todo esto para tener que esperar una hora y media dentro del avión porque a alguien se le ocurrió que robar la señal de "salida de emergencia" era una buena idea.
No recuerdo un vuelo más horroroso en toda mi vida que el de Houston-Lima, más que el de vuelta de Buenos Aires.. deberíamos de estar sobrevolando el triangulo de las Bermudas porque sino no me lo explico.. Llegada a Lima con dos horas de retraso, una hora de cola en pasaportes.. total: 1 de la madrugada en Lima, fiestas patrias, el taxista del hotel se olvidó de mi, regateo infinito con otro taxista, llegada al Hotel España donde Carmen y Lucía ya dormía desde hace horas. A las 3 en la cama.
6 de la mañana. Suena el despertador, me quería morir. El autobús de Cruz del Sur sale a las 7 hacia Ica. Eso no era un autobús, parecía un jet privado pero con ruedas.. Llegada a Huacachina, oasis natural en medio del desierto. Dunas y más dunas, montañas de arena, y boogies y más boogies... Después de discutir 40 minutos con la recepcionista del hotel porque dice que reservé para la noche anterior, conseguimos una habitación. Bikini, piscina y sol. 3 hamacas. Por fin, un poco de relax. Palta a la reina y ensalada Cesar para comer.
Por la tarde tocaba excursión: sandboarding y boogie. Mejor veis unas fotos para juzgar por vosotros mismos.
Al dia siguiente salimos de nuevo con Cruz del Sur hacia Arequipa, llegamos de noche, hostal, dormir. Desayunar, y a ver el convento de Santa Clara, con sus paredes rojas y azules. Estres, hemos de comprar los boletos para Chivay, antes de ver la ciudad, taxi, compra, taxi, ciudad, taxi, bus. Y que bus!! no recuerdo haber comido tanto polvo en mi vida, eso si, el paisaje alucinante. Arequipa está rodeada de volcanes y vemos por primera vez llamas y alpacas.
Tenía pensado irme a California, pero en cuanto Carmen me comentó que se iba a Perú con Lucía, no me lo pensé y cambié de opinión. El vuelo me salió bastante caro, pero es lo que tiene viajar en Agosto, me gasté el doble que en el vuelo a Bangkok. Pero mereció la pena.
Me fui tres semanas, cuando conoces a gente que lleva 3 o 4 meses viajando y aún les quedan otros tantos, piensas que afortunados son, pero la verdad es que 3 o 4 semanas una vez al año compagniado con el trabajo y algúna escapada larga, es mejor opción.
Vuelo Lufthansa a Houston, carrera por el aeropuerto, llegada a la puerta de embarque a un minuto del cierre... todo esto para tener que esperar una hora y media dentro del avión porque a alguien se le ocurrió que robar la señal de "salida de emergencia" era una buena idea.
No recuerdo un vuelo más horroroso en toda mi vida que el de Houston-Lima, más que el de vuelta de Buenos Aires.. deberíamos de estar sobrevolando el triangulo de las Bermudas porque sino no me lo explico.. Llegada a Lima con dos horas de retraso, una hora de cola en pasaportes.. total: 1 de la madrugada en Lima, fiestas patrias, el taxista del hotel se olvidó de mi, regateo infinito con otro taxista, llegada al Hotel España donde Carmen y Lucía ya dormía desde hace horas. A las 3 en la cama.
6 de la mañana. Suena el despertador, me quería morir. El autobús de Cruz del Sur sale a las 7 hacia Ica. Eso no era un autobús, parecía un jet privado pero con ruedas.. Llegada a Huacachina, oasis natural en medio del desierto. Dunas y más dunas, montañas de arena, y boogies y más boogies... Después de discutir 40 minutos con la recepcionista del hotel porque dice que reservé para la noche anterior, conseguimos una habitación. Bikini, piscina y sol. 3 hamacas. Por fin, un poco de relax. Palta a la reina y ensalada Cesar para comer.
Por la tarde tocaba excursión: sandboarding y boogie. Mejor veis unas fotos para juzgar por vosotros mismos.
Al dia siguiente salimos de nuevo con Cruz del Sur hacia Arequipa, llegamos de noche, hostal, dormir. Desayunar, y a ver el convento de Santa Clara, con sus paredes rojas y azules. Estres, hemos de comprar los boletos para Chivay, antes de ver la ciudad, taxi, compra, taxi, ciudad, taxi, bus. Y que bus!! no recuerdo haber comido tanto polvo en mi vida, eso si, el paisaje alucinante. Arequipa está rodeada de volcanes y vemos por primera vez llamas y alpacas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario